La ilusión más grande de la humanidad no fue dormir… fue creer que estaba despierta
— INANNA NAMMU

Durante siglos, la humanidad ha sido desviada de su auténtica percepción.
Sistemas mentales, estructuras sociales y redes energéticas han creado una simulación del mundo, un tejido de creencias y hábitos que mantienen a las almas desconectadas de su verdadera naturaleza.

Nos enseñaron a pensar más que a sentir,
a producir más que a vivir,
a creer más que a ver.

Y así, la vibración del ser humano se fue reduciendo, confinada dentro de una frecuencia artificial donde la realidad ya no se percibe como es, sino como conviene a los sistemas que la controlan.

Pero las medicinas sagradas, esas abuelas de la Tierra, esos rezos encarnados, rompen el hechizo.

 

Las Medicinas Sagradas:
Un Portal a la Realidad Pura

Cuando la medicina sagrada entra en el cuerpo, no te transporta a otro lugar.
Te devuelve al que siempre estuvo ahí: la realidad sin filtros.

El ruido mental se apaga.
Las máscaras de la civilización se derriten.
Y por un instante, vuelves a mirar el mundo como un niño que ve por primera vez:
los colores vibran, el aire respira, los árboles hablan y la vida se siente inocente, viva y verdadera.

Ese estado no es fantasía; es el estado natural del ser humano.
La medicina no te hace ver “más allá”: te enseña a ver de verdad.

 

De la Realidad Programada a la Realidad Sagrada

La mente humana, atrapada en sistemas de control —educativos, mediáticos, religiosos, económicos— ha aprendido a interpretar la vida a través de lentes distorsionadas.
Nos separaron del cuerpo, de la naturaleza y de la memoria de la sangre.
Así la humanidad fue llevada a una realidad falsa: lineal, gris, fragmentada.

Las medicinas sagradas abren un paréntesis en ese sueño colectivo.
Durante unas horas, la energía se eleva, el velo cae, y puedes recordar el Paraíso que nunca se fue, pero que habías olvidado ver.

No es una droga ni un viaje.
Es una restitución de la visión original del alma.

 

Barcelona: Tierra que Recuerda

En Barcelona y en toda la península ibérica, las ceremonias de medicina sagrada están ayudando a regenerar esa visión.
Aquí, donde la antigua Iberia fue cuna de templos solares y dólmenes lunares, la Tierra guarda todavía el pulso de la realidad verdadera.

Cada ceremonia es una comunión entre el cuerpo humano y el cuerpo planetario.
Los campos vibran, los vientos hablan, el fuego responde.
Y tú, al beber la medicina, vuelves a ver el mundo como lo veía la humanidad antes de olvidar su divinidad.

 

El Retorno de la Mirada Inocente

La medicina te enseña a mirar sin juicio, a sentir sin miedo, a vivir sin velo.
No te separa del mundo: te lo devuelve multiplicado en luz, sonido y presencia.
Esa es la resurrección con vida:
volver al instante eterno donde todo vibra, todo respira, todo ama.

“El niño no interpreta. El niño simplemente ve.
Y en esa mirada pura, el Universo entero se reconoce.”

Cierre ritual

“Despierto.
Veo el mundo con ojos nuevos.
La ilusión se disuelve,
y la Tierra vuelve a ser Cielo.”

🌿 La medicina no te eleva. Te despierta.

 
 
INANNA TÂMTU NAMMU

Witness of Becoming. My work supports the axis where The Forgotten returns, Where the Light caresses the Darkness

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